| El día 27 de abril del 2010 la clase de 5º C hizo un taller de consumo responsable en el supermercado “Ahorra Más”.
Estábamos muy nervioso, porque aunque vayamos siempre a hacer la compra, esta vez era especial ¡era con nuestros amigos!.
A las 9.00 de la mañana, una monitora vino a nuestra clase. Esta dijo que era inspectora de consumo y de supermercados y que a partir de ese momento nosotros también lo éramos.
De 9 a 10, nos dio una charla. Entre otras cosas, habló de la diferencia entre mercado, supermercado y centro comercial (yo no pensaba que había tantas diferencias). Nos estuvo enseñando trucos para realizar un consumo responsable, como llevar la lista de la compra (porque nos permite siempre ir al producto que queremos). También nos enseñó algunos trucos que utilizan los supermercados, como que las ruedas de los carros siempre giran hacia la derecha, o que a veces cambian los productos de sitio (para que demos más vueltas).
Durante la charla nos enseñó los símbolos que pueden aparecer en los productos y los colores que emplean (las alertas del peligro o los que contaminan el medio ambiente siempre está rodeadas por el color naranja, por ejemplo).
O cosas como que los detergentes pueden contener fosfatos o zeolitas. Las algas se alimentan de fosfatos se van haciendo más grandes y matan a los peces que están alrededor de ellas, ya que les quita el oxígeno.
Luego, después de la charla fuimos andando hasta llegar al supermercado. Allí hicimos una gymkhana en grupos de cinco. Había ejercicios en los que había que mirar en los envases para buscar las etiquetas que nos pedían.
Una de las etiquetas más difíciles era la del comercio justo, porque sólo salía en la caja donde transportaban las piñas pero esta no estaba.
Otra etiqueta difícil fue la de alimentos biológicos (alimentos que no contienen ningún producto químico).
Al final de la gymkhana nos evaluamos con puntos de las pruebas realizadas. Tanto mi grupo como toda la clase, salimos como consumidores responsables, aunque al salir, compramos cosas para merendar y ahí no lo fuimos tanto, ya que nos pusimos a comprar como locos. Menos mal que no hacemos estas excursiones todos los días, porque el supermercado ya habría cerrado hace tiempo.
Cuando salimos del supermercado, nos dieron unas camisetas. ¡Moló un montón!
IVÁN MÍGUELEZ, PEDRO PRATS Y MARINA PEÑA 5º C
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