|
|
|
| |
| |
|
 |
| |
| |
 |
La música es esencial para el desarrollo humano y la creatividad. Escuchar, cantar, bailar… da la oportunidad a los niños de expresarse y relacionarse.
“La música es el arte más directo, entra por el oído y va al corazón” (Magdalena Martínez, flautista española).
Algunos de los objetivos que llevamos a cabo en esta actividad:
- Utilizar el cuerpo como medio de expresión tanto en movimiento libre como organizado: danzas y coreografías sencillas.
- Comprender y aplicar conceptos y elementos básicos muy sencillos del lenguaje musical mediante la voz, el cuerpo y los instrumentos.
- Lograr coordinación y precisión rítmica musical.
- Reconocer de forma visual y auditiva los distintos instrumentos de la orquesta, de percusión determinada (xilófono, metalófono y carrillón) e indeterminada (bombo, triángulo, caja china, cascabeles, claves, pandero, sonajas...) así como los que puedan utilizar otro tipo de agrupaciones musicales.
- Trabajar mediante el movimiento los distintos elementos de la música
|
|
Como hacemos nuestras actividades:
- Realizaremos pequeñas coreografías y danzas.
- Se trabajara el ritmo mediante esquemas rítmicos sencillos, utilizando los diferentes timbres de su cuerpo (palmas, pies, rodillas…)
- Conoceremos los instrumentos con actividades como cuentos musicales, el Director de Orquesta, etc.
- Aprenderemos a discriminar auditivamente los timbres de cada instrumento y en el área de movimiento comenzaremos con el movimiento libre, siempre relacionado con la música que se está escuchando.
- Por imitación trabajaremos los desplazamientos básicos (andar, correr, saltar, trotar...) siguiendo el pulso de la música y las diferentes agrupaciones (corro, fila, cadena, pareja...).
|
|
|
| |
|
|