| Quizá una de las peculiaridades de la
sociedad en la que vivimos sea la rapidez con la
que lo hacemos. También estamos muy acostumbrados
al ruido y al estrés y que mejor regalo que
huir de todo eso y disfrutar de la naturaleza, los
animales y otra manera de vivir, lejos de nuestra
rutina diaria.
Esto es lo que se ha intentado este año
con la visita a la Granja-escuela de Chapineria,
un sitio situado en la zona Sur-Oeste de la comunidad
de Madrid a 50 Km de la capital y que aunque no
goza de grandes lujos, es un lujo estar allí.
Los alumnos han tenido la oportunidad de estar
durante una semana rodeados de campo y animales
de muchas clases, desde vacas a mapaches, pasando
por iguanas y tortugas, a los que han tenido que
cuidar y limpiar, atendiendo a sus necesidades.
Era bonito ver cómo lo hacían, ya
que para algunos, era la primera vez que tenían
que cuidar de otro ser vivo, estimulando su responsabilidad
y su madurez.
A parte del cuidado de los animales, también
han podido realizar distintos talleres en los que
han aprendido a ser un poco alfareros e incluso
un poco pasteleros. Les ha hecho ilusión,
fabricar cosas ellos mismos con sus propias manos,
guiados por monitores que les daban pautas a seguir.
Hubo tiempo también para el juego y la diversión
como por ejemplo la búsqueda de objetos por
la noche con linternas, en donde tenían que
hacer grupos y encontrar cosas todos juntos.
Como profesora acompañante, sólo
decir que ha sido un placer estar con ellos fuera
de las aulas, ya que los niños tienen la
oportunidad de mostrarse más cariñosos
y relajados, aprendiendo cosas que en clase serían
imposible de explicar solamente con palabras. Creo
que han ampliado su formación a todos los
niveles, pero sobre todo a nivel humano, ya que
aprenden a preciar lo que tienen y disfrutan de
una experiencia en grupo que seguro les servirá
en el futuro para ser más personas.
Pilar Marquina
Profesora de Educación Plástica y
Visual de ESO del Colegio Alkor.
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