 En
cuanto vimos sus caras de sorpresa sabíamos
que algo no marchaba bien...¿qué ocurría?.
Entonces, nos enseñaron algo redondo y de
color naranja que se llamaba….naranja,
nos explicaron que el zumo sale de esta fruta y
no del cartón. Las partieron por la mitad
y sin más las pusieron en una cosa que daba
vueltas muy deprisa…. ¿qué era
eso?.... ¡exprimidor!, sí, ese es su
nombre.
A pesar de los esfuerzos de nuestras “seños”,
aún no nos quedaba muy claro, de modo que
decidieron llevarnos, el día 15 de noviembre,
al comedor para que hiciésemos nuestro propio
zumo.
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 Nos
dieron una caja llena de naranjas, cada uno cogimos
la nuestra, nos la partieron por la mitad y comenzamos
a chupar el líquido que salía y ....
mira tú ¡sabía a zumo de naranja!
Fue muy divertido, ¡uhmmmmmmmmmm!...que bueno
estaba.
Decidimos que lo tomaríamos para desayunar,
merendar, etc. Ahora sabemos que la naranja tiene
muchas vitaminas que nos ayudan a crecer y a hacernos
mayores.
Desde hoy ya sabemos que naranja no es sólo
un color.
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